"Un misterio existe sólo para resolverse. Si nadie lo resuelve, la verdad muere con los que conocen la realidad"

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viernes, 26 de julio de 2013

Robert the Doll, el muñeco maligno


"Conozco a muchos amigos y amigas que ya adultos, aún tienen ciertos malos recuerdos o temores con respecto a los muñecos y muñecas, miedos que se originan de muchas maneras en la más tierna infancia, por lo que al compartir con todos ustedes esta leyenda, espero no hacer resurgir viejos terrores infantiles, pues como todos sabemos bien, no hay nada más aterrador para el ser humano que ver surgir el pavor y el miedo en algo muy cercano y antes amistoso, pero que puede volverse en un ser espantoso. Esta es la historia de Robert...

La historia comienza en el hogar del Sr. y la Sra. Thomas Otto, el año 1896. Donde era muy conocido el hecho de que los Otto abusaban de sus sirvientes y no eran muy amables con la gente.

Se dice que la Sra. Otto despidió a 4 de sus empleados cuando los vio en el jardín en una ceremonia que ella creyó era brujería por lo que inmediatamente los corrió.

Había uno los sirvientes, (que ayudaba en el cuidado de el hijo de los Otto, Robert Eugene, "Gene" del cual se decía que estaba iniciado en el arte de vudú y que de acuerdo a la historia, esta joven sirvienta le obsequió a Gene un muñeco. El muñeco media tres pies de altura, y estaba relleno con paja. La sirvienta dio a la muñeca muchos rasgos físicos que recordaban a los del joven Gene, incluso se dice que Robert tiene cabello de Gene y aunque parezca imposible, el cabello que ahora tiene Robert cambio de color, cosa que es totalmente imposible.

Gene decidió nombrar al muñeco como Robert y a partir de ahí se convirtió en el compañero del niño. Pronto se convirtió en costumbre para los Otto el escuchar a su pequeño hijo el hablando con su juguete todo el tiempo, pero lo que era extraño era que los Otto escuchaban a su hijo respondiendo a sus preguntas con una voz muy diferente y extraña.

A partir de entonces cosas extrañas comenzaron a ocurrir en la casa, los vecinos reportaban con frecuencia ver al muñeco moverse frente a las ventanas de la casa cuando los Otto no estaba en casa. Por otro lado Gene Robert comenzó a culpar al muñeco de pequeñas travesuras y sucedidos en la casa. Incluso los padres escucharon al muñeco reír y moverse por la casa.

Gene comenzó a tener pesadillas, y despertaba gritando por la noche. Cuando sus padres respondían a los gritos de su hijo, a menudo encontraban los muebles volcados y fuera de lugar y a su hijo muerto de miedo. Por regla general solían encontrar a Robert a los pies de la cama de su hijo y con una mirada extraña en los ojos mientras que Gene gritaba y sollozaba "¡Robert lo hizo!"

Hartos sus padres y para poner fin a la situación, decidieron que Robert acabara arrumbado en el desván cubriéndose de polvo.

Al morir su padre, Gene recibió como herencia la casa donde vivió su infancia, así que decidió mudarse a su nuevo hogar en compañía de su esposa. Además de aprovechar el espacio de su antigua casa para poder trabajar sin problemas ahora que era un artista y sobre todo darle uso al mirador que se encontraba en el techo de la casa desde el cual podría inspirarse para obtener material para sus obras.

No paso mucho tiempo después de haberse mudado, cuando en el ático descubrió a su olvidado compañero de juegos y los sacó de ahí para colocarlo en el mirador del techo.

A partir de ese momento, el vínculo que hubo en la niñez entre ellos dos volvió a hacerse presente, lo que provoco una atmósfera rara y desagradable en la casa, la cual la esposa de Gene resintió mucho. Así que aprovechando una ausencia de su esposo, ella decidió que había tenido suficiente y lo regreso al ático.

Cuando Gene regreso y se enteró de lo que había hecho su esposa, se disgusto mucho y rápidamente corrió a rescatar a su amigo del ático, diciéndole a su mujer que Robert necesitaba una habitación para el mismo mientras lo colocaba de nuevo en el mirador. Y en ese momento la esposa de Gene comenzó a dudar de la cordura de su esposo.

Entonces en Key West comenzaron a correr rumores sobre Robert y sus maldades. Mucha gente contaba historias en las que decían haber visto y escuchado a Robert hacer cosas desde el mirador ya que era común verlo desplazarse por la casa, decían que Robert les hacia muecas y se burlaba de ellos cuando pasaban cerca del lugar, los niños de las escuelas cercanas evitaban el pasar cerca de la casa de los Otto, por temor a descubrir que Robert los estuviera espiando desde el mirador. E incluso los Otto dejaron de recibir visitas por que ya nadie quería visitarlos.

Gene incluso dijo haber ido al mirador y encontrar a Robert meciéndose frente a la ventana quejándose de su encierro.

Cansado de Robert y sus travesuras, Gene lo devolvio al ático. La gente que los visitaba reportaba el escuchar pasos en los cuartos del piso de arriba e incluso algunas risas que se escuchaban en ciertas partes de la casa lo que de nuevo provoco que la gente se rehusara a atender las invitaciones que los Otto hacían.

Gene Otto murió en 1972, y su esposa vendió la casa rápidamente dejando a Robert olvidado en el ático y de nuevo las historias fueron olvidadas.

Hasta que una nueva familia llego a la casa y Robert fue descubierto por la hija de aquella familia. La pequeña que tenia 10 años, se emocionó mucho al descubrirle, e inmediatamente lo bajo a su habitación junto con sus demás muñecos.

Pero al parecer, la niña no fue del agrado de Robert y comenzó a molestarla, al punto en el que la niña gritaba de terror por las noches, y cuando llegaban sus padres, la niña muerta de miedo señalaba al muñeco sobre su cama alegando que trataba de matarla.

Aun después de 30 años, esta ahora mujer sigue jurando que el muñeco se movía y trataba de matarla por que el muñeco no la quería."


La leyenda de este muñeco se hizo extremadamente conocida pues Robert Eugene Otto fue un pintor parcialmente conocido de Key West.
El primer poseedor del muñeco, el pintor Gene Otto

A dia de hoy Robert, todavía viste con su traje blanco marinero abrazando su león de peluche, expuesto en el museo Martello en Key West, sin embargo cuando quieran tomarle una fotografía, primero hay que pedirle permiso para poder hacer esto. Si el muñeco inclina la cabeza hacia un lado, eso quiere decir que él está de acuerdo y no habrá ningún problema, pero si el no hace nada y Ud. insiste en dicha acción o se ha burlado de él, lo más probable es que su cámara deje de funcionar y según la historia popular Robert te lanzará una maldición a ti y a tu familia, si no creen, solo es cuestión de darle un vistazo a las paredes de la sala, donde se pueden observar infinidad de fotografías y cartas en las que le solicitan a Robert, levante la maldición que ha caído sobre ellos...

El personal del museo asegura que suceden cosas extrañas en él,  ruidos inexplicables en el recinto, cámaras de visitantes que dejan de funcionar, marcapasos con fallos o expresiones cambiantes en su cara. La única vez que el muñeco abandonó su urna en sus más de 100 años de historia fue para llevarlo a la Taps Con, una convención de lo paranormal que se celebró en 2008 en Florida.


Robert en su urna, al fondo, las cartas de los visitantes.

Entre la muerte de Otto en 1971, que al parecer no habló demasiado del muñeco, y su última dueña, que aseguró que el muñeco está maldito, la leyenda creció hasta que se convirtió en todo lo que se conoce hoy. Podéis visitar su página web.
Sin duda, una inspiración para el famoso Chucky...

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