"Un misterio existe sólo para resolverse. Si nadie lo resuelve, la verdad muere con los que conocen la realidad"

Buscardor:

lunes, 22 de julio de 2013

La muñeca Okiku

Se trata de la historia de una curiosa muñeca:


Cuenta la historia que todo comienza con una niña japonesa llamada Kikuko de tres años de edad que en 1932 contrajo una enfermedad (al parecer, una fuerte gripe). Durante una visita a Sapporo, el hermano de Kikuko, Eikichi Suzuki de 17 años, compró una muñeca en Tanuki-Koji para su hermanita. La muñeca fue llamada Okiku.
Kikuko, pese a estar muy enferma, adoraba esa muñeca y jugaba constantemente con ella. Con el paso del tiempo la niña iba empeorando y en 1933 falleció.




Como es costumbre en Japón, el día de la cremación del cadáver colocaron los objetos mas preciados de la niña para que se quemasen junto con ella pero debido al gran dolor de su pérdida, la familia olvidó dejar la muñeca entre los objetos que debían incinerarse, al final decidieron conservar la muñeca.
Con el paso del tiempo, la familia comenzó a percibir como los pelos de la muñeca comenzaban a crecer, por lo que comenzaron a dudar sobre la divinidad del objeto. 

En 1938 la familia se mudó y confió la custodia de la muñeca a los sacerdotes del tempo Mannenji, que la guardaron junto a las cenizas de la niña. Cuando la familia estaba de vuelta, estos percibieron asustados que el pelo no paraba de crecer, llegando ya casi la mitad de la espalda. 


El templo, situado en Hokkaido, es visitado por miles de curiosos cada año que quieren comprobar por ellos mismos la fantástica transformación. Hoy en día aseguran que no solo el pelo se ha transformado, sino que los labios, que antes estaban cerrados, ahora permanecen abiertos y con un cierto toque de humedad, y que los ojos fijos parece que miran al visitante como si tuviese vida propia. 
Nadie ha podido explicar detalladamente por qué los cabellos de la muñeca siguen creciendo. De todas formas, un examen científico de la muñeca supuestamente concluyó que los cabellos eran en verdad de una niña.


La muñeca Okiku ha residido en el templo Mannenji desde entonces.  Aunque el cabello es cortado periódicamente, dicen que sigue creciendo, pues el espíritu de la niña reside en la muñeca.


La muñeca en su pedestal

Bueno, he encontrado poca información sobre esto, pero me quedo con algunas teorías. La primera es la que dice que el pelo humano sigue creciendo tras la muerte, esto es falso en realidad, pues lo que ocurre es una contracción de la piel que hace que el pelo "oculto" sea más visible.

La segunda es que la muñeca tiene algún mecanismo interno que hace que el pelo salga poco a poco. Es posible, pues los japoneses son conocidos por ser buenos artesanos en el tema de las muñecas. Una cosa está clara, el pelo de la muñeca es pelo real, pues desde hace siglos se implanta pelo a las muñecas para hacerlas más reales.

Y ahora, desmentimos la historia. Según un articulo japonés del sitio "nazotoki", la historia de la niña enferma fue inventada y escrita en un artículo de una revista femenina en 1962, en este articulo se escribió la historia principal, pero dando algunos detalles cambiados. En 1968, no obstante, se creó otro artículo con los detalles definitivos que están descritos aquí, por el mismo escritor.
Como curiosidad, en dicho artículo se menciona que el pelo de la muñeca si creció, pero no se comenta que siga creciendo. Así que es probable que esto último se haya convertido en una clara leyenda urbana.

En el artículo japonés antes mencionado también hay algunas explicaciones sobre esos "mecanismos" que hacen crecer el pelo de las muñecas y otras teorías (leedlo vía traductor!) posibles.
El porque la muñeca está en ese santuario parece que es todo un misterio, aunque se han dado posibles explicaciones a que sea un fake sigue siendo un caso muy famoso que atrae a muchos turistas y seguro que tiene algo de verdad...

Como curiosidad el grupo Sabbat tiene una canción titulada "Okiku doll of the Evil". Esta fue la leyenda de muñecas encantadas que más me gustó, recogeré otras en una futura entrada.

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada