"Un misterio existe sólo para resolverse. Si nadie lo resuelve, la verdad muere con los que conocen la realidad"

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viernes, 30 de agosto de 2013

El callejón del diablo


Hasta hace algunos años existía, a corta distancia de lo que hoy es el centro de la Ciudad de México, una estrecha callejuela conocida con el nombre de el Callejón del Diablo.
Empezaba en el descampado de la calle de San Martín y desembocaba en la calle de la Zanja.

Aquella callejuela de tenebroso nombre, estaba formada por un pasadizo sombrío, bordeado de árboles frondosos, que además atravesaba un paraje solitario. Dentro de ese paraje, se encontraba una casucha humilde y de nulas comodidades, habitada por un enfermo de tuberculosis, muy común en aquellos años. Como bien se puede comprender, ya sea por el enfermo, por el nombre del callejón o quizá por la oscuridad, pocas personas se aventuraban a tomar el callejón de día y mucho menos de noche, ya que después del ocaso reinaba una lúgubre oscuridad.


miércoles, 28 de agosto de 2013

Fotografía del alma



"Se dice que el hecho ocurrió en un hospital de Frankfurt, en Alemania. Allí, una paciente, Karin Fischer, una ama de casa de 32 años, estaba a punto de ser sometida a una intervención quirúrgica considerada por los médicos de regular dificultad: iban a corregirle unas válvulas defectuosas que tenía implantada en el corazón.

Sin embargo, algo pasó en esa operación, de pronto, su estado empeoró y tras una serie de complicaciones las doce personas que rodeaban la mesa de cirugía, entre médicos, cirujanos y enfermeras, no pudieron salvar la vida de su paciente. Fue así como luego de cuarenta y cinco minutos de intervención, Karin Fischer dejó este mundo, pero no lo hizo de una manera común, si no, que para sorpresa de muchos, dejó tras de sí una prueba que habría revolucionado el mundo de la medicina y la ciencia: Al morir, el alma de Fischer, habría sido nada menos que fotografiada."


lunes, 26 de agosto de 2013

La cinta de seguridad más extraña que he visto


"Yo trabajo en una estación de gasolina en zona rural de Pensilvania. Es un trabajo aburrido, pero es bastante fácil y se paga bien. Hace unas semanas, empezó a trabajar un nuevo tipo, Jeremy.