Los maniquíes de la casa de John Lawson


La casa de John Lawson, Nueva York, se está convirtiendo rápidamente en uno de los destinos más espeluznantes de América del Norte. Nadie vive en la casa... aparte de una colección de maniquíes que se dice que cambian su posición por su propia voluntad. El porche de la casa está ocupado por muñecas de tamaño natural vestidas con diferentes tendencias del siglo XX, cuyo número, posición y tema varían de un día a otro, independientemente de si hay alguien para ver su exhibición.

Algunos creen que las muñecas están tratando de transmitir un mensaje, gesticulando o apuntando hacia un enigma sin resolver. Lo que sea ese enigma sigue siendo un misterio, sin embargo, hay quienes piensan que la clave para entender la apariencia extraña e inexplicable de los maniquíes está relacionada con una tragedia local que se cobró la vida de 22 personas.

Durante una ola de frío de dos semanas en el invierno de 1871, un tren se estrelló a doscientos pies de la casa ubicada en las cercanías de la estación de tren New Hamburg, matando a 22 personas en el impacto. Los maniquíes a menudo se encuentran mirando hacia el área del lugar del accidente. En otros días, son descubiertos con sus cabezas mirando hacia la única casa histórica que queda de la calle, que ha estado abandonada durante muchos años. La casa en sí fue construida en 1845 y fue uno de los pocos edificios que quedaron después de que un incendio masivo destruyó casi toda la propiedad en el bloque.


Curiosamente, las muñecas se encuentran regularmente con objetos extraños que cambian de lugar continuamente. Los transeúntes curiosos han fotografiado libros, jaulas de pájaros vacías, toallas, cepillos y tazas, metidas en manos de plástico o colocadas en otros lugares.

Aunque se sabe que las muñecas desaparecen del porche en los días de lluvia, no hay señales de que vayan a desaparecer para siempre. Los vecinos han informado que en ciertas noches se puede ver una tenue luz en la cocina, brillando a través de las cortinas oscuras que ocultan el interior de la casa de los ojos curiosos. El verdadero misterio es, ¿Quién vive aquí? ¿Por qué coloca los maniquies de esa forma?

Según la leyenda urbana, la casa ha sido adquirida recientemente por nuevos propietarios y hay equipos de trabajo que se mueven por la casa.

Artículo de roadtrippers

1 comentario:

  1. Bueno al menos esos maniquíes no conducen intentando secuestrar transeúntes en noches de lluvia.

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