viernes, 14 de abril de 2017

Conspiraciones locas y ridículas parte 2

¿Qué creen que ocultan los código de barras?

Segunda parte de la serie de teorías de conspiración más locas donde nombraré otras 4 conspiraciones. Si quieres leer la primera parte haz click aquí. Para leer esta entrada clica en "Leer entrada".


- El clima es controlado por el presidente y HAARP



Sorprendentemente un pequeño porcentaje de americanos cree que su presidente, en este caso el presidente Obama, puede controlar el clima.
"Vamos a ser capaces de mirar hacia atrás y decir a nuestros hijos ... este fue el momento en que la subida de los océanos comenzó a disminuir y nuestro planeta empezó a sanar", proclamó Obama en 2008.
En su discurso en la convención de 2012, el presidente de los Estados Unidos declaró: "Más sequías e inundaciones e incendios forestales no son una broma. Son una amenaza para el futuro de nuestros hijos. Y en esta elección, se puede hacer algo al respecto."
Esto ciertamente suena como una promesa de controlar el clima, lo que llevó a algunos a creer que había una conspiración oculta por lo cual Obama controlaba el clima del planeta. ¿Pero Obama ha controlado con éxito el clima estos últimos cuatro años? La respuesta parece ser que no lo hizo.
2012 fue un mal año para los tornados, y años posteriores ha habido bastantes tormentas también, lo que sugiere que, o bien Obama no controla el clima, o que Obama lo conotrola y está enojado con nosotros.
Obama se vio obligado a abandonar su discurso admitiendo que en efecto, no controla el clima.
Pero ¿Cómo creen los teóricos que lo hace? Mediante el proyecto HAARP.
HAARP ha sido señalado por muchos como una sofisticada arma capaz de influir en el clima, modificándolo a su antojo para lograr condiciones favorables para la operatividad de las tropas en un escenario bélico, e incluso ejercer influencia nociva al poder controlar las mentes de las fuerzas vivas del enemigo. Este cuestionamiento va más allá del uso estrictamente científico que pudo habérsele dado, pues se sabe ya que el Pentágono lo empleó para fines bélicos.


Antenas del HAARP
A HAARP se le ha culpado en ocasiones por accionar catástrofes de proporciones bíblicas tales como inundaciones masivas, sequías devastadoras, potentes huracanes, tornados y tormentas eléctricas, y devastadores terremotos en Afganistán y las Filipinas, dirigidos a la agitación de terroristas. A HAARP también se le ha acusado de haber causado los principales apagones en el oeste norteamericano, la caída del vuelo 800 de TWA, enfermedades misteriosas como el Síndrome del Golfo o el Síndrome de fatiga crónica. Algunos afirman que HAARP es un aparato de control mental que provoca la alienación de los jóvenes, como los que causaron la masacre del Instituto Columbine y en otros lugares (inclusive se venden dispositivos que bloquean las emisiones del HAARP que alteran la mente). Se ha descrito como un arma capaz de hacer un escudo antimisiles, o como un rayo de la muerte que podría convertir el planeta Tierra en un lugar inhabitable, se ha dicho que interfiere con las migraciones de las aves, que es un arma diabólica fabricada por las fuerzas del Anticristo, un disruptor de comunicaciones global, un aparato que causaría que la tierra girase fuera de control y que es un sistema vinculado a actividades de ovnis. 

Hasta el momento, en ningún lugar que apoye las teorías de la conspiración se ha mostrado cómo sería posible que las ondas de radiofrecuencia producidas por el HAARP puedan provocar efectos tales como terremotos. Ningún experimento científico avala esa conjetura.

- Stephen King asesinó a John Lennon


El libro de Steve Lightfoot "La exposición del asesinato de Lennon" sugiere que Stephen King asesinó, en efecto, a Lennon.

La investigación de Lightfoot apunta que Lennon se había convertido en un problema debido a su postura sobre la Guerra de Vietnam en sus canciones “Give Peace a Chance” y “Power to the People”, lo cual le acarreó un intento de deportación del presidente Richard Nixon. Por aquel entonces, un joven Stephen King sumido en el alcoholismo y las drogas, intentaba de cualquier manera volverse famoso así que fue la mano oscura detrás del complot y le prometió fortuna y gloria a un simple mendigo a cambio de arrebatarle la vida a John Lennon.

Lightfoot pone sobre la mesa de análisis la última foto tomada a Lennon, en la cual da un autógrafo al que minutos después le dispararía cuatro tiros por la espalda. En la foto no veríamos a Chapman (el asesino de Lennon) sino a King, que en esos años estaba bastante entrado en kilos y se parecía en algo a David Chapman. Además, Stephen King soltaría en su prosa claves en algunas de sus novelas como “Salem´s Lot” (1975) o “The Dead Zone” (1979), refiriéndose al crimen que le fue encomendado.


¿Por qué iba a mandar Nixon/Reagan a un escritor conocido para matar a Lennon? Stephen King, si bien entonces no estaba pasando por un buen momento personal, su carrera profesional iba hacia arriba, y en 1980 se rehabilitó. Es una teoría ridícula, sobretodo por la cantidad de testigos que vieron a Chapman dispararle, además de que ellos se pueden diferenciar facilmente por la forma de la cara.


- La Edad Media nunca existió


La hipótesis del tiempo fantasma es una teoría desarrollada por Heribert Illig (nacido en 1947) en 1991, y sugiere que la Alta Edad Media (más precisamente, el periodo 614-911 d.C) nunca ocurrió, lo que significa que todos los artefactos atribuidos a este período son de otro tiempo y que todas las figuras históricas de este periodo son mentiras absolutas.
A nuestro calendario hay que restarle nada más y nada menos que 300 años. En otras palabras, estamos en 1711.

La gran mayoría de los historiadores creen que esta teoría es totalmente incorrecta. La base de las alegaciones de Illig es la falta de evidencia arqueológica que se puede datar de forma fiable a este período. Para Europa Occidental, Illig reclama la presencia de la arquitectura románica en el siglo X como evidencia de que menos de la mitad de un milenio podría haber pasado desde la caída del Imperio Romano, y llega a la conclusión de que todo el período carolingio, incluyendo a la persona de Carlos el Grande, es una falsificación de los cronistas medievales, más precisamente una conspiración promovida por Otto III y Gerbert d'Aurillac.

Según los creyentes de estas teorías hay un fallo en nuestro calendario, lo que significa que entre el año 600 y el 900 no pasó nada. Mejor dicho, esos años se añadieron al hacer el tránsito del calendario juliano al gregoriano. En realidad, hay dos periodos fantasma. Uno entre 583 y 661 y otro entre 750 y 968.


- El código de barras es satánico


Mary Stewart Relfe publicó dos libros, clásicos ya en la bibliografía apocalíptica, titulados Cuando el dinero falla y El nuevo sistema monetario. Stewart Relfe, como tantos otros estudiosos del último libro de la Bliblia, partió del supuesto de que el Apocalipsis es una descripción exacta de lo que aguarda a la humanidad en un futuro inminente. Así pues, se puso a buscar en la prensa, los informativos, y médios especializados, una pista que le pudiese indicar donde se ocultaba ese 666 que revelaría las herramientas que Satán utilizará para acabar con la raza humana e imponer el reino del Diablo en el planeta...

Sus libros relatan su aventura tras la pista del Anticristo, al descubrir que en el código de barras, que controla ya la economía internacional, se ocultaba el número 666. Steward Relfe supuso que, si el versículo 17 del capítulo 130 -por supuesto del libro del Apocalipsis- insistía en que "nadie podrá comprar ni vender" sin la marca de Satán, debería orientar su búsqueda hacia el mundo de la economía. Y así se encontró con el código de barras, un ingenioso sistema de clasificación informática, que se haya impreso ya en la práctica totalidad de productos comerciales que podemos adquirir en todo el mundo.

Stewart Relfe

En todos los productos que adquiramos, o casi todos, encontraremos impreso ese conjunto de rayas y números llamado "código de barras". Pero si nos detenemos un instante con uno de esos códigos (haga la prueba tomando ahora cualquier producto y observando el código de barras que lleva impreso), observaremos una peculiaridad. Al principio del código hay una barra doble, un poquito más larga, que no tiene número debajo como las demás; justo en el médio del código hay otra igual, y hay una tercera idéntica al final del código. Pues bien, Mary Steward consiguió localizar la empresa de diseño informático que había diseñado el sistema y averiguó que cada una de esas barras dobles simboliza un 6, la clave sexagesimal que decodifica toda la información acumulada en el código. Es decir, que en cada uno de esos códigos de barras impresos en todos los productos comerciales de la sociedad contemporánea, se oculta un 666. O dicho de otra manera, una clave 666 controla ya la economía internacional.


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