"Un misterio existe sólo para resolverse. Si nadie lo resuelve, la verdad muere con los que conocen la realidad"

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lunes, 11 de abril de 2016

El Tatzelwurm


Entre las numerosas criaturas fantásticas que habitan en el folclore bávaro se encuentra el Tatzelwurm. Desde hace siglos, los habitantes de los Alpes Austriacos y Alemanes, cuentan viejas historias en las que éste enorme gusano con garras es el protagonista. Dragón, reptil o felino, esta criatura feérica o criptozoologica ya forma parte del imaginario popular de la zona y, para muchos, es tan real como las vacas que pastan en sus verdes valles.



Se dice que este “gusano con zarpas”, también llamado Stollenwurm, Springwurm (gusano saltador), Arassas, Praatzelwurm, Bergstutzen o Tatzelwurm (gusano con garras, traducido), es una bestia reptil con forma de serpiente que guardaba un parecido más que pasajero con un dragón.

Su descripción sería la de un reptil, con cuerpo y cola de serpiente, de un metro y medio, dos patas delanteras (rara vez se han visto las trasera) que acabarían en garras de tres dedos, con una cabeza de gato, o de dragón, según la persona que lo ha descrito. Con grandes dientes afilados, y algunos dicen, que sería capaz de echar un gas venenoso por la boca, característica poco probable. Se dice que tiene periodos de hibernación normales, durmiendo durante el invierno en grietas en las laderas (esta es la razón del nombre "Stollenwurm") o incluso a veces dormir en el heno en un pajar.


Aunque se había informado sobre estos notables animales muchas veces anteriormente y desde entonces y, de acuerdo con las tradiciones locales, incluso habían sido asesinados en pocas ocasiones, los zoólogos todavía no habían obtenido un cuerpo para identificarlo. Se habían visto criaturas similares más al sur también.

Uno de los informes más famosos de nuestro tiempo data del 1954, cuando unos agricultores afirmaron haber observado cómo una bestia con forma de serpiente y cabeza de gato, con dos patas, atacaba a una piara de cerdos cerca de Palermo, en Sicilia. Esos zoólogos dispuestos a creer en la existencia del Tatzelwurm han sugerido que podría haberse tratado de un gran eslizón desconocido.

Hay avistamientos más antiguos:

El encuentro documentado por Altro Bandus, es el más antiguo, tuvo lugar el 13 de mayo de 1572 cuando un pastor capturo uno, cuando los bueyes que tiraban de una carreta, se pararon y se negaron a continuar, ya que delante de ellos se postro un pequeño dragón, que silbaba como una serpiente, y que mato a palos a pesar de su temor. Altro Bandus informa que se trataba de un reptil, el primero de este tipo que había visto, afirmo que se trataba de una cría ya que las garras se encontraban en desarrollo, al igual que sus dientes. El espécimen fue expuesto en un museo, bajo el título del último dragón capturado en Europa.

A finales de abril de 1711 un cazador llamado Jean Tinner, vio mientras se encontraba en los Alpes Suizos, en concreto la montaña Frumsembergun a un extraño animal que describió como “una serpiente con cabeza levantada sobre unos pliegues tortuosos, que formaban su cuerpo en tonos grises y negros, por lo menos media siete pies de largo, con la cabeza parecida a la de un gato y sin patas.” Jean Tinner disparo al animal con su mosquete y la hirió, para posteriormente rematarla con la ayuda de su padre. Aunque desgraciadamente los restos no se conservaron.

En 1779, dos de estas criaturas aparecieron delante de un hombre llamado Hans Fuchs. Mal asustado por su encuentro Hans sufrió un fatal ataque al corazón, sin embargo antes de morir fue capaz de decirle a su familia de su encuentro, que describió a la criatura de entre 1,50m y 2m de largo con un cuerpo de serpiente, garras en las dos patas delanteras y una gran cabeza, como de felino con dientes afilados.

En 1828, un campesino supuestamente se encontró el cadáver de un Tatzelwurm, prácticamente devorado por los cuervos, aun así rescató el cuerpo y lo mostró, en esa época se tenía a nuestro criptido como un animal real, pero de escasa población, de echo ahora se le cree prácticamente extinto. Esta historia fue recogida en el libro de Friedrich Von Tschuni sobre la fauna de los Alpes.

En el año 1836 el Tatzelwurm apareció en un manual de caza bávaro llamado Nuevo Gremio de bolsillo, para los amantes de la Naturaleza, los Bosques y la caza. Este manual contiene lo que Bernard Heuvelmans describe como una imagen curiosa de un tipo de cigarro escamosa, con dientes enormes.

En el verano de 1921, un Tatzelwurm de dos patas saltó 9 metros en el aire hacia dos testigos cerca de Rauris, (Salzburgo, Austria). Y en 1924 un esqueleto Tatzelwurm, fue supuestamente encontrado por dos hombres, que dijeron que se parecía a un lagarto grande.

A finales de 1954, un fotógrafo suizo con el nombre de Balkin dijo haber fotografiado un Tatzelwurm. El nivel de interés producido por la publicación de la fotografía dirigió el Berliner Illustrierte, una revista ilustrada semanal en Alemania, para patrocinar una expedición en busca de la Tatzelwurm, sin embargo la foto fue tomda como un engaño:


Otra pieza de evidencia, ahora considerado como un engaño, fue el descubrimiento de un esqueleto Tatzelwurm, dice que ha sido misteriosamente donado al Instituto de Ciencia de Ginebra en algún momento de la década de 1900. Se cree que la foto no es más que un hoax moderno:


La década de 1990 fue más traanquila, con menos avistamientos. En octubre de 1991 y septiembre de 1992 fueron los más destacados, todos alegando haberse encontrado esqueletos de este ser.

En el año 2000 un esqueleto extraño fue remitido a una universidad local. Algunos científicos dijeron que en el momento es la primera prueba física del Tatzelwurm. Junto con el esqueleto llegó una donación considerable también. El propietario original del esqueleto sigue siendo un misterio.

Desde entonces no existen más pruebas ni testigos, parecen haberse extinguido.

Existen algunas teorías sobre esta criatura, si existiera, podría ser algún tipo de eslizón gigante o salamandra, aunque los eslizones no son nativos de los Alpes. En mi opinión tantos avistamientos con características similares lo hace mínimamente creíble.

Otra teoría es que se trata de un Bipes Biporus, una de las tres especies del género Bipes de la familia Bipedidae, la cual se trata de los únicos anfisbénidos con patas delanteras del mundo. Son carnívoros, y miden entre unos 17cm y 25cm. Esta criatura:


También podría ser la mamba negra africana. Esta serpiente mide más de dos metros y es capaz de saltar distancias considerables. Una sola dosis de su veneno es capaz de matar a 10 hombres adultos y se trata de la serpiente más rápida de entre todos los ofidios. Tal vez, su extrema agilidad insólita en un reptil, haya hecho confundir a aquellos que la vieron con un felino, aunque su rostro no contempla ninguna semejanza. No obstante nos encontramos con el problema de que no hay mambas en Austria y muy probablemente tampoco las haya en Sicilia.

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