"Un misterio existe sólo para resolverse. Si nadie lo resuelve, la verdad muere con los que conocen la realidad"

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lunes, 10 de noviembre de 2014

La excursión


Tenia 24 años y todo listo para tomar un vuelo a la ciudad de La Ceiba, Honduras. Entre mis pertenencias llevaba lo necesario para vivir un mes, incluyendo una maleta con poca ropa, una cámara de video, y dinero. Estaba a unas horas del vuelo y quién no estaba lista era mi hermana Kathy, que a pesar de tener 26 años era un poco mas despistada que yo. 



La hora se aproximaba y Kathy y yo nos despedimos de nuestra familia y amigos para dirigirnos al aeropuerto, vaya que estábamos entusiasmados... claro, nadie esperaría que un viaje así podría terminar tan mal. 

El vuelo duro varias horas y tuvimos que transbordar como era de esperarse. Al llegar a nuestro destino ambos estábamos exhaustos pero a la vez mas despiertos que nunca con ese espíritu aventurero con sed de explorar cosas que jamás imaginaríamos que existían mas allá de películas de cine. Aún así, tuvimos que dormirnos al llegar al hotel porque a la mañana siguiente teníamos una cita con un guía que nos llevaría a un pueblito que estaba a unas horas de la ciudad, ya entre la selva. 
A las 7 de la mañana Kathy y yo nos encontramos emocionados al guía que era un señor que no pasaba de los sesenta, alto, quien parecía ser amigable pero de mirada seria. Se presentó como José Buendia, y dijo que era la hora perfecta para empezar nuestra aventura. Claro, olvide mencionar que desde que bajamos del avión yo estaba grabando todo con mi cámara de vídeo, al señor José no parecía agradarle la idea de llevar la cámara, pero aun así sonrió un poco para ella. 

En el camino que duró unas cuatro horas el señor José nos iba advirtiendo de la existencia de tribus caníbales y la presencia de animales peligrosos, por lo que no era recomendable alejarse de él ni perderle de vista un segundo. Cuando por fin llegamos, todo era mas hermoso de lo que imaginé, estar en ese lugar me hacia sentir muy tranquilo a pesar de los peligros. Kathy aparentaba estar igual o aún mas feliz que yo. Los tres comenzamos a adentrarnos en la selva y a lo lejos miramos lo que parecía ser un gran campamento. José nos advirtió que esto era muy raro y podía ser algo relacionado con el narcotráfico, un laboratorio o algo así. Se miraban hombres y mujeres fuera de las tiendas así que Kathy y yo insistimos en acercarnos. Al llegar nos recibió una mujer muy amable y nos dijo que eran un grupo de investigadores de Honduras y otras partes del mundo que habían decidido acampar allí para explorar un poco la selva. 

Celeste, la mujer amable que les acabo de mencionar, nos presento con todas las personas del campamento mas evadió acercarse a una tienda. Al preguntarle por que hizo esto ella solo dijo que no era conveniente ya que unas personas estaban enfermas, algo como en cuarentena. ¿Enfermas? ¿de qué? no lo sabia. Nos pareció buena idea pasar la noche con ellos y a la mañana siguiente incluirnos a su grupo para salir a explorar. A la mañana siguiente fuí despertado de golpe por mi hermana llorando desconsolada que entre sollozos solo exclamaba -"José José!"- "¿Que ha pasado con José? " . Un minuto después entre llanto me dijo que escucharon algunos ruidos afuera de la tienda y José había salido a investigar a lo que Kathy solo escuchó un grito y no volvió a saber nada de él. 
Saqué mi cámara de vídeo y le ordené a Kathy quedarse dentro de la tienda mientras yo salia a ver lo que estaba sucediendo. Al salir me encontré con un silencio inmenso y con Celeste corriendo hacia mi, le pregunté que era lo que estaba pasando y me dijo que todo se salió de control, que huyera por mi vida. Tenia muchas dudas en mi cabeza, ¿donde estaba José? ¿qué se había salido de control?, era inútil preguntárselo a Celeste porque se fue corriendo entre la selva y luego escuché un grito suyo... después silencio. 

Me acerqué a la tienda más grande y allí estaban la mayoría de investigadores encamados, excepto dos que parecían estarlos atendiendo. Uno de los dos hombres me gritó que me largara de allí pero en ese momento un paciente tomó del brazo del hombre y entre sudor y delirio le ordenó que se cortara el brazo, a lo que el hombre obedeció y después se degolló frente a mis ojos, ya para este momento todos los encamados estaban de pie con miradas perdidas y movimientos extraños. Salí corriendo lo mas rápido que pude hacia la tienda donde había dejado a mi hermana Kathy, que estaba vacía con su cámara de fotografía tirada en el suelo la cual recogí. 
Salí corriendo a buscar a Kathy. De pronto me di cuenta que estaba perdido entre la selva, y comencé a escuchar ruidos,--"¿KATHY? ¿ERES TÚ?"-no recibí respuesta. Me senté y comencé a ver las fotos más recientes de la cámara de mi hermana, las últimas tomas eran de unos hombres que como los enfermos tenían la mirada perdida, se habían llevado a mi hermana. Asustado comencé a correr sin rumbo a lo que caí y me fracturé el tobillo. El dolor era insoportable pero mi miedo era aún mas inmenso que mi dolor físico. Ahora escucho ruidos más cerca, sé que no es Kathy, olvidé mis pertenencias en el campamento y la batería de mi cámara esta muriendo. No queda mas que llorar y esperar a ver lo que se aproxi.... .. .

1 comentario :

  1. Buen relato; ojala le puedas dar conclusion.

    Saludos

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