"Un misterio existe sólo para resolverse. Si nadie lo resuelve, la verdad muere con los que conocen la realidad"

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jueves, 21 de noviembre de 2013

Creepypastas de Pokemon III

Recopilación de otras 5 creepypastas basadas en Pokemon. Recordad que también hay parte uno y dos. Clicad en más información para leer la entrada:





-Prisioneros de la Pokeball




Solo queríamos ser libres ¿Acaso es mucho pedir? , obligado a pelear contra mi voluntad , Siempre al borde de la muerte.

¡Solo queríamos ser libres! esto no debería haber pasado jamás, Nunca creí que pudiera llegar tan Lejos, ¿Qué? ¿Qué quién soy yo? Soy un pokemon que acaba de ganar su libertad a costa de la muerte de su entrenador, sé que suena cruel, pero no saben por todo lo que pasé.

Todo comenzó cuando éramos pequeños, mi hermano y yo, vivíamos tranquilos cerca de pueblo pardal en la ruta 114. Bueno tal vez no tan tranquilos, habían algunos problemas, siempre estuvimos en una gran disputa con los seviper fue tal la batalla que nuestra especie desarrolló inmunidad a su veneno. Esto nos facilitó la guerra pero los seviper eran astutos y aprendían más formas de acabar con nosotros. En una ocasión mientras dormía, mi padre murió en una pelea con los seviper, el era nuestro líder y guía, Pero su muerte no fue en vano, pues arrastró hasta las puertas del infierno a el líder de los seviper.

Mi madre, tomó su lugar, pero su liderazgo no duro mucho tiempo. Nunca supimos como, pero un seviper logró colarse en nuestra guarida, mientras todos dormíamos, el seviper hizo un ruido extraño pero solo mi madre consiguió escucharlo.

Salió a investigar que ocurría, cuando de pronto el sevaipér la atrapó con su cuerpo y dijo: ¡Tú! y todos los tuyos, ¡asesinaron a mi padre! ¿Creías que no lo vengaría? Tal vez hayas desarrollado inmunidad a mí veneno pero no a ¡esto! de repente seviper enterró su afilada cola en el estomago de mi madre, la sangre brotaba sin parar y el seviper dijo: Serás mi trofeo y pronto todos los tuyos también lo serán.

Un rio de sangre corría tras seviper, solo alcance a ver como arrastraba el cadáver de mi madre a las profundidades del bosque, no sabía qué hacer. Creía que esto debía ser un sueño cruel jugando con mi mente. Así que solo cerré los ojos y caí de nuevo en las garras del sueño. A la mañana siguiente estábamos solamente mi hermano y yo. En la entrada de la cueva estaban los cadáveres de toda nuestra especie. No pude evitar romper en llanto, cuando dos entrenadores nos vieron decidieron pelear con nosotros, entonces sacaron a sus pokemons ordenándoles cruelmente debilitarnos y al final nos capturaron en una bola roja con blanco.

Creí que era una oportunidad para comenzar de nuevo. Pero me equivoqué. Nos sacaron de esa misma bola y nos ordenaron atacarnos mutuamente, yo me negué a hacerlo, mi entrenador solo tenía una medalla, así que no tenía tanta influencia en mí. Pero mi hermano, me atacó con una cuchillada. Yo no podía creerlo, ¡Lo habían controlado! Mi entrenador me metió a aquella bola roja con blanco, creo que se llama pokébola. Dijo qué yo no lo obedecía. Que lo mejor era esperar un tiempo.

Mi entrenador ganó dos medallas más. Ya podía controlarme contra mi voluntad, en ese momento tuve que pelear de nuevo con mi hermano, nos obligaron a herirnos hasta no poder más. Al parecer, era así con todos los pokemons capturados, en varias ocasiones, estuve al borde de la muerte. La primera vez que eso ocurrió estaba feliz creí que todo al fin había terminado.

Pero para mi desgracia me recuperé en un centro pokemon. Al cansarme de todo esto, decidí planear mi escape. Lo había ya perfeccionado. Por fin saldríamos del control de esos niños, y seriamos libres una vez más, descubrí como salir de la pokébola. Al hacerlo tomé la de mi hermano y lo liberé presionando el botón de en medio como lo hacían ellos. Creí que con eso bastaría. Así que le dije, huyamos, hay que regresar a casa hermano. Pero el reaccionó atacándome, como si yo fuera el enemigo. ¡No podía creerlo! estaba completamente dominado.

Se escuchó el rechinar de la puerta. ¡Eran nuestros entrenadores! Tomé las pokebolas y las arrojé a su rostro. Pero estas solo se rompieron. Entonces, mi hermano reaccionó de la manera esperada. Dijo, ¿Qué hago aquí? ¿Donde está mamá?
Le dije, ahora somos los últimos de nuestra especié, así que, huyamos corrí por aquella puerta donde se encontraban nuestros ex entrenadores. Los embestí rápidamente. En la siguiente habitación, había una ventana cerca, la rompí rápidamente con mi garra sin pensarlo dos veces. Los trozos de cristal saltaron a mi cara. Pero no me importo, solo salté por la ventana.

Mi hermano me siguió rápidamente, corrimos al bosque tan rápido como pudimos, creímos que ahí estaríamos a salvo, cuando, el padre de nuestros entrenadores, salió enfurecido sacando de su pokébola, a un salamance ellos lo montaron y salieron en nuestra búsqueda, ¡esto no podía ser bueno!

Pensé, lo habíamos oído aterrizar cerca de donde nos encontrábamos, le dije a mí hermano ocúltate en aquel árbol, yo en este, cuando te grite ahora saltaras, al cuello de salamance, y yo a su estomago, debemos ser rápidos o no tendremos oportunidad, ellos se acercaban con salamance por delante era justo lo que queríamos, cuando estuvo lo suficientemente cerca, yo grité: ¡Ahora! Atravesé su estomago rápidamente y sin piedad alguna, su sangre azul corría, por mi toda garra y mi brazo, manchando mi pelaje, esto me recordó la muerte de mi madre, entre en un sádico frenesí, rápidamente, tome sus entrañas atándolas a mi garra, y comencé a golpearlo sin parar, salpicando de sangre los árboles y arbustos.

Al final corté sus entrañas de su cuerpo, mientras era bañado en su sangre que caía por el agujero en su cuello, cuando salamans por fin murió, su entrenador se arrodilló, manchado en la sangre de su pokemon , sin poder creerlo aun, nuestros entrenadores estaban paralizados de miedo, cuando intentaron sacar otro pokemon al combate, pero antes de que tomara alguna pokébola, ya los tenia entre mis garras, le dije a mi hermano cruelmente : ¡Hazlo! El atravesó sus pulmones rompiendo sus costillas, a la vez que yo los estrangulaba mirándolos a los ojos observando su muerte, entonces, corte sus cuellos y corrí con mi hermano, su padre no pudo hacer nada, no podía reaccionar, y le dije a mi hermano: al fin somos libres, a costo de la sangre de quien nos tomo prisioneros, pero libres…


-Pokerus


Los Pokémon son versiones mutantes de las especies de la Tierra, que se originaron con el virus Pokérus. Las criaturas infectadas con Pokérus crecían y evolucionaban más rápido. Cuando el cometa original con el Pokérus chocó en la Tierra, ya tenía encima formas Pokémon de otros planetas como Clefairy y Deoxys.
Se dice que Ditto es el Pokérus en una forma pura e inteligente. Mew puede estar relacionado a esta forma, pero en un estado de evolución más avanzado e inclsuo fusionado con otra especie primitiva de Pokémon.
En la actualidad, la mayoría de las formas previas de vida en la Tierra han sido reemplazadas enteramente por versiones Pokémon, excepto por algunas aves, peces y humanos. Algunos dicen que los humanos están afectados ya por el Pokérus, de ahí el fenómeno de niños que poseen la capacidad mental de adultos y alcanzan la madurez sexual tan pronto como a los diez años.
La naturaleza destructiva del Pokérus es lo que ocasionó que el planeta en el que se encontraba fuera destruido por el proceso de Poder Pokémon. Muchos de los Pokémon casi divinos (los llamados "legendarios") que existen aún, sobrevivieron a la destrucción de ese planeta y posiblemente a muchos anteriores a ese, usando sus habilidades variadas para manipular tiempo y espacio, e incluso viajar entre dimensiones.
Los Pokémon están ya en un estado tan peligroso que les permite destruir ciudades enteras y paisajes. (Esto explica la apariencia rudimentaria de la mayoría de las ciudades y pueblos, así como la falta de caminos y autopistas.) Algunos trabajan en escalas pequeñas, secuestrando niños o devorando las almas de algunos individuos. Es inevitable que en algún momento la gente que tiene sexo con Gardevoirs y Lucarios cree una especie humana-Pokémon que acabe con la población humana inevitablemente.
El Virus Pokérus será el fin inevitable de toda la vida sobre la tierra. El Pokérus causa que las cosas muten extremadamente rápido, así que Missingno es solo un extraño caso extremo. La mayoría de estas especies mueren rápidamente gracias a la selección natural, pero por alguna razón, la costa de Canela es el único hábitat que les permite sobrevivir.
-El origen de MissingNo


El mito de que Cubone es en realidad un bebe Kangaskhan y que Kangaskhan es la evolucion "perdida" de Marowak, al principio es una teoria muy tonta, pero si uno se pone a pensar varias piezas encajan, por ejemeplo en la pokedex de red/blue menciona que Cubone era muy apegado a su madre y cunado ella muere se puso su craneo y tomo el hueso de uno de sus brazos ya que los bebes Kangaskhan son muy apegados a su madre (por eso siempre anda en la bolsa), esto encaja muy bien con los hechos acontecidos en lavander cuando el equipo rocket asesina a una Marowak, madre de varios cubone ademas de que el Marowak original de Cubone da la impresion de que estuviese llorando. 
Esto explica el origen de MisingNo pues anteriormente Kanghaskan era la evolucion de Marowak pero al ser removido paso a un espacio vacio (MisingNo) por eso es que al darle un caramelo raro a MisingNo evoluciona a Kanghaskan. 
Aqui se observa un gran parecido en un Kanghaskan bebe y un Cubone.

-Entrenador tipo fantasma




Algo que solo unas pocas personas pueden conocer de verdad, considérate con suerte.
Yo vivía en ciudad Azafrán, cerca del gimnasio de Sabrina.
Sabrina era una chica muy fría, nunca salía de su gimnasio, excepto para asuntos oficiales de la Liga Pokémon…
Una chica misteriosa, muchos hombres la deseaban, pero pocos se atrevían a hablarle por miedo a sus extraños poderes psíquicos. Los padres de Sabrina murieron cuando ella tenía 7 años y desde entonces vivió en mi casa con mis padres. ¿Por qué con mis padres? Porque ella es mi prima. Así es, su padre y mi madre eran hermanos.
Desde que tengo memoria, Sabrina no hablaba con nadie, no tenía amigos en la Escuela de Entrenadores, solo leía libros sobre Pokémon. Mi madre me dijo que antes no era así, que antes de que sus padres murieran era una chica sociable y amigable, pero desde que murieron por un ataque de un Charizard agresivo, ella se tornó fría y callada.
A mí no me importaba, de hecho lo prefería así. Conozco a Sabrina desde que tengo memoria y siempre la he admirado, su forma callada de ser, su habilidad en combates, sus habilidades psíquicas y, sobre todo, el hecho de que fuese nombrada líder de gimnasio con apenas 14 años.
Yo quería seguir sus pasos, pero no iba a ser facil…
Ella atrapó a su Abra con apenas 8 años, y yo a los 10 años lo único que tenía es un Meowth sin entrenar, que más que Pokemon de batalla, era la mascota de la casa.
Yo quería capturar un Pokemon raro al igual que ella, uno poderoso o bien, uno que pudiera evolucionar a uno muy fuerte.
En la Escuela de Entrenadores, un día, de tarea, nos pidieron traer un informe sobre un tipo de Pokemon diferente para cada alumno. A mí, me tocó la mala suerte de que fuera el tipo fantasma, pues yo quería el tipo psíquico, pero ese le tocó a una compañera.
Investigando sobre Pokemon fantasmas me encontré con cosas muy curiosas: Para empezar, ni los mejores científicos como el profesor Oak conocían la verdadera naturaleza de los Pokemon fantasma, incluso hasta hace 20 años, muchos científicos dudaban de la existencia de estos Pokemon, alegando que lo que se veía no eran más que visiones provocadas por ondas psíquicas de algún Alakazam perdido.
No fue sino hasta hace 20 años cuando la famosa entrenadora de la Elite Cuatro, Agatha, logró capturar un Gastly, al cual más tarde evolucionó a Haunter y luego a Gengar.
Algo que me llamó mucho la atención de este tipo fue sus ventajas, pues según lo descubierto, los ataques de tipo fantasma eran muy efectivos contra los Pokemon psíquicos.
Eso era, si lograba capturar un Pokémon fantasma de alto nivel lograría vencer a Sabrina, y por fin le probaría que soy un digno rival que merece su atención, incluso podría convencerla de que formemos equipo. Pokémon fantasma y psíquico peleando codo con codo, seriamos un equipo invencible, o tal vez…
Busqué y busqué, pero nadie conocía donde se podían atrapar Pokemon tipo fantasma. Per descubrí que en Kanto solo había tres Pokemon fantasmas: Gastly, Haunter y Gengar
Ya me había decidido, atraparía uno… pero, ¿Dónde podría atrapar uno?
En clase, después de que entregué mí tarea, le pregunté a mi maestra donde podía atrapar un Pokémon fantasma.
“No lo sé.” -respondió ella- “Los reportes de apariciones normalmente son en cuevas o en cementerios, pero aunque lo supiera, no creo que logres atrapar uno, solo vas a espantarte y a escapar como todos”
No hay cuevas cerca de Ciudad Azafrán, pero a unos minutos en bicicleta se encuentra Pueblo Lavanda, con la famosa Torre Pokémon, el cementerio mas grande de la región, seguro que en ese lugar encuentraría un Pokemon fantasma. 
Ya al llegar, entré en la torre. En el primer piso había mucha gente que lloraba a sus Pokemon, pero que no se atrevían a subir más. Me dirigí a las escaleras, tome aire, sostuve con fuerza la Pokéball de Meowth que me había traído de mi casa, y subí… Grave error, el peor de mi vida. En el siguiente piso había tumbas y algunos entrenadores valientes, que al igual que yo, buscaban fantasmas. Seguí al otro lado de la habitación. Decía para mi mismo “todavía estas a tiempo, sal de aquí mientras puedas” y a pesar de que mis piernas temblaban y avanzaba lentamente. Estaba muy decidido."¿Cuál capturaré?" pensaba mientras iba a la Torre Pokémon. Sería genial un Gengar, aunque por su dificultad de captura me conformaba con un Gastly.
El tercer piso se encontraba vacío, solo había tumbas y algunos huesos tirados. Un olor nauseabundo me golpeó en la nariz, como olor a muerto en putrefacción. Pronto identifiqué de donde venía el olor, de el cadáver putrefacto de una Marowak hembra.
La Marowak estaba corroída de todo el cuerpo, como si ya llevara días en ese lugar. Pero lo más aterrador era la cabeza, la cual estaba completamente abierta, sangrando con lo que quedaba de materia grís y sin cráneo a la vista.
Me asusté, quise salir corriendo, pero recordé que las Marowak mueren al dar a luz y que el Cubone al nacer le arranca el cráneo a la madre para usarlo el, seguramente hace unos días esa Marowak dio a luz y por eso estaba en ese horroroso estado.
Seguí caminando, cada vez era mas difícil ver debido a la niebla del lugar, savia que esa niebla no era normal, la torre era un espacio cerrado y es físicamente imposible que haya niebla en un espacio cerrado y menos en esta época del año, solo podía significar que me acercaba al un Pokemon fantasma que tanto quería.
Al poco rato de caminar escuché un sonido, un chillido horrible que más bien parecía un lamento. Quise correr, pero mis piernas no me respondieron. El chillido se acercaba cada vez mas hasta que lo tuve a mi derecha, luego se detuvo. Me daba miedo voltear a mi derecha, pero tenia que hacerlo. Fue grande mi alivio al ver que no era nada más que un Cubone. Había escuchado que lamentaban la muerte de sus madres con un horrendo lamento.
El Cubone me miraba, tenía los ojos rojos como si acabara de llorar, y su espectral figura daba una sensación de tristeza y odio a la vida. Me dio la sensación de que la única razón por la que no acababa personalmente con su propia vida era para no hacer vano el sacrificio de su madre.
Me alejé de la criatura con una mezcla de lástima y miedo en mi alma, cada vez me sentía menos seguro.
El cuarto piso estaba completamente vacío, y la niebla ya era tan espesa que no se podía ver nada, tenía que caminar lentamente para evitar tropezarme con alguna tumba. Poco tiempo después, el aire se puso muy frío. Yo estaba asustado, pensé en irme de ese lugar pero no pude moverme.
Una sombra apareció entre la niebla con una mirada diabólica. No parecía ningún Gengar, tampoco un Haunter, y mucho menos un Gastly, solo era una sombra, un fantasma, un espectro.
Me asusté, pensé que en mi afán de querer encontrar un Pokémon tipo fantasma, me había topado con un autentico fantasma. Estuve apunto de escapar asustado, cuando recordé mi trabajo: Los Pokémon tipo fantasma son capases de crear ilusiones y así asustar a los viajeros.
Estaba seguro, eso que tenía frente a mi era un Pokemon tipo fantasma, no sabía si un Gastly, un Haunter o un Gengar, pero sería mio.
Tomé la Pokeball y llamé a Meowth. Al mirar al fantasma, Meowth erizó su pelo y me miró con un rostro aterrado.
“¡Usa Día de Pago!”, ordené a Meowth, pero el felino estaba muy asustado para reaccionar.
Dí unas cuantas ordenes más, pero Meowth no reaccionaba. Mientras, el fantasma me gritaba con una aterradora voz, “¡Lárgate!”
“Muy bien, Meowth, si no vas a pelear, lo haré yo mismo.”
Después de decir eso, corrí y me lancé hacia el fantasma.
Jamás debí haber hecho eso.
Todo se puso oscuro, solo estábamos Meowth y yo.
“Con que, ¿Quieres un Pokémon fantasma?” Preguntó la misma voz.
Asentí con la cabeza.
Un cuchillo cayó a mis pies.
“Para poder dominar la muerte tienes que ser capaz de causarla sin sentir remordimientos.”
Tomé el cuchillo sin saber que hacer, pero luego de ver a Meowth, comprendí. Agarré a Meowth entre mis brazos y le clavé el cuchillo en el estomago, el cual recorrí lentamente de un extremo a otro. Cuando terminé, dejé el cadáver de mi viejo amigo en el suelo. Ya no sentía miedo, el horror ya debía haber pasado.
“Eso fue fácil”, respondió la voz. “Ese gato no era más que tu mascota. Para demostrar tu poder sobre la muerte tienes que hacerle lo mismo a un ser más cercano a ti”.
Detrás de mí aparecieron dos personas que yo conocía bien… Mis padres.
Mi alma se llenó de miedo cuando supe que debía hacer. No era miedo, era terror, estaba viviendo el peor horror del mundo.
“Ya no hay vuelta atrás, no tienes opción”.
Cogí el cuchillo y lentamente hice lo mismo que hice con Meowth.
“Muy bien”, respondió la voz. “Ahora eres un auténtico Amo de la Muerte”.
De la oscuridad apareció un Gengar, yo sabía que hacer, agarré una Pokeball y la lancé hacia el Gengar.
Lo había logrado, tenía el Pokémon fantasma que vine a buscar.
La oscuridad desapareció, y la voz dijo por última vez:
“Que valiente, eres la segunda persona que completa con éxito este ritual”.
Sabía bien que hablaba de Ágatha, la famosa entrenadora de tipo veneno de la Elite Cuatro.
Me encontraba de nuevo en la Torre Pokémon, ya no había niebla y a mi derecha se encontraba el cadáver de Meowth. Mis padres habían desaparecido. Ya no sentía miedo ni culpa, viví el mas grande horror y lo superé. Nada más me volvería a dar miedo, sabía que nadie más que Ágatha había llegado tan lejos como yo, que todos los que lo intentaban escapaban asustados después de ver el fantasma.
Cogí a Meowth y busqué una tumba vacía, enterré a mi amigo, y salí de la torre, observe la Pokéball con mi nuevo Pokémon: Gengar.
No regresé a casa, sabía que mis padres no estarían allí. Lo confirmé después de ver las noticias, ellos estaban muertos.
Escapé de la ciudad y llegué a Johto. Comencé a vivir en Ciudad Iris.
Han pasado ya 10 años desde entonces, ahora soy el líder del gimnasio de esta ciudad. Hace trés años, la compañía Silph S.A. inventó un objeto llamado Scope Silph que sirve para poder anular las ilusiones de Pokémon fantasmas y así atraparlos como si fueran Pokémon normales. Desde entonces muchos jóvenes han capturado Pokémon fantasmas e incluso algunos se hacen llamar entrenadores fantasmas. Pero no lo son. Para poder sacar el máximo potencial de un Pokémon fantasma, se necesita vivir el horror que yo viví, ser un auténtico Amo de la Muerte.
En cuanto a Sabrina... Sigue siendo líder de Gimnasio y yo sigo obsesionado con vencerla… Pero no solo vencerla, quiero humillarla, traumarla y hacerle vivir las peores experiencias que jamás haya vivido, para poder demostrarle lo fuerte que me he vuelto, por eso he puesto mi vista en tres fantasmas Pokémon. No Pokemon tipo fantasma, sino los fantasmas de tres Pokémon que murieron en la Torre Quemada de Ciudad Iris ya hace mucho tiempo, un Vaporeon, un Jolteon y un Flareon que según cuenta la leyenda después de morir ganaron nuevos poderes.
¿Que cuál es mi nombre? No lo recuerdo, hace años que no uso mi verdadero nombre, pero hoy en día me hago llamar Morti.
-Pokemon oro empañado

Siendo alguien que no conoce tanto de tecnología como una persona de esta generación debería, sé muy poco sobre lo que puede hacer la tecnología. Dejando de lado los e-mail, el MSN, y la descarga ocasional de algo que era inaccesible para mí de otra manera en el momento, tengo más o menos el mismo conocimiento que una persona de ochenta años pueda poseer sobre el mundo electrónico.
Por ejemplo, y la causa de esta experiencia que voy a relatar, yo no tenía idea de que alguien era capaz de hackear juegos de pokémon para hacer sus propias sub-historias en el mundo, y menos podía imaginar que era posible hacer una copia física de ese hack en un cartucho real.
Sin embargo, tuve la mala suerte de aprenderlo de una manera lo más perturbadora posible.
Cuando era más joven, Pokémon Oro fue mi primer juego de la popular franquicia. Me hice muy unido a las pequeñas criaturas que mi personaje (a quién le puse mi nombre incluso cuando elegí al personaje varón siendo yo mujer) atrapó y ocasionalmente fantaseaba con las aventuras que tendríamos en una línea de historia inventada por mi.
Eso no es muy importante ni viene al caso, de todas maneras.
Lo qué sí es importante es el hecho de que nunca abandoné mis fantasías infantiles, las memorias de ese primer juego eran demasiado adoradas por mí como para dejarlas ir. Por esa razón aún tengo mi viejo cartucho de Pokémon Oro, completo con un abuso total del glitch de copia. Sin embargo, me niego a re-comenzar mi juego, porque tengo miedo de que se pierda la magia de ese antiguo juego.
Quería jugar una partida nueva completa de la versión con la recuerdo que fui más feliz, pero cartuchos viejos son bastante difíciles de encontrar fuera de la Internet hoy en día, lo máximo que puedo encontrar en los mercados de artículos usados son juegos de GBA, y muy difícilmente de pokémon.
Afortunadamente para mí, mi abuela aún apoya enteramente mi ya antiguo amor por Pokémon y muy seguido me compra cajas de cartas, juguetes, video casetes y otros productos con los que se encuentra en sus frecuentes visitas a subastas locales. Para dejarles en claro, pocas de las cosas que me da están en buenas condiciones: cosas olvidadas hace mucho tiempo, guardadas en un mohoso sótano después de que la etapa infantil del dueño casi nunca lo están. Pero, como son regalos de una pariente muy querida, los atesoro como si estuvieran hechos de Oro (el juego de palabras no fue mi intención).
Hace muy poco, ella me dio una caja con un video casete en perfectas condiciones que contenía episodios del principio de la primera temporada, varios cientos de cartas muy usadas y maltratadas,…y un cartucho de juego de GBC sin etiqueta.
El cartucho era del familiar color dorado metálico del juego que andaba buscando. Incluso cuando la etiqueta había sido removida, y una enorme y roja X había sido dibujada en el lugar donde la pegatina solía estar, podía decir con facilidad que juego era…¿cual otro podría tener ese color? Podrán imaginar mi emoción por finalmente encontrar otra copia (Odio ordenar cosas por Internet, por lo que esto fue un enorme alivio). Agradecí a mi abuela con mucho amor y le prometí que jugaría ni bien llegara a casa, lo cual hice.
Comenzar fue un poco difícil, no porque el juego estuviera dañada, si no que le había vendido mi Gameboy Advance a mi hermano menor años atrás por algunas de sus mejores cartas de pokémon…cuando algo le pertenece a él, es difícil lograr que me lo preste. Supongo que así son las relaciones de hermanos.
Después de varios sobornos, finalmente tuve en mis manos mi antigua GBA y rápidamente introduje el juego. Escalofríos llenaron mi cuerpo mientras la animación del inicio del juego comenzó a reproducirse, enviando una ola de nostalgia sobre mí. Era bueno ver esa animación de nuevo.
El juego se abrió normalmente, la pixelada imagen de Ho-oh volando por el cielo debajo del titulo se presentó antes de dirigirme a la normal pantalla de selección. La persona que había sido dueña del juego antes que había dejado su partida en el juego, pero me importaba poco lo que alguien hizo antes que yo. Considerando la condición en la que estaban sus posesiones, debió haber sido muy joven. Mi sentido común me decía que estaba condenado a conocer un equipo lleno de Pikachus con nombres ridículos si me atrevía a abrir la partida.
Comencé un nuevo juego.
Aquí fue cuando noté que algo no estaba muy bien con el juego. La común introducción que involucraba al profesor introduciéndote al mundo de los pokémon no se mostró. En realidad, la cosa fue más o menos así:
Comenzó con una pantalla negra, que era bastante familiar considerando que así era como las versiones Oro, Plata y Cristal comenzaban. Pero, en vez de la normal ventanita de dialogo preguntando “¿Qué hora es?”, la ventana decía algo así como…
………..
…….

Los pokémon no son más que herramientas.
Usalos, y luego tíralos a la basura.
……..
La pantalla negra se desvaneció, revelando un área vacía de noche. Me parecía familiar; la recordaba vagamente como una ruta en una de las partes del principio del juego, pero como no lo había jugado en tanto tiempo, no pude darme cuenta de donde era.
En el silencio de esta escena, el sprite de tu rival –que yo, de ahora en adelante llamaré Silver, como en los juegos originales- entraba en escena desde la izquierda: Se movía un poco más lento de lo normal, como si estuviera vacilante con respecto a algo. Una vez que llego al medio, se paró y miró atrás para mirar el lugar de donde vino, luego volvió a voltearse a donde estaba yendo, y volvió a caminar hacia atrás, hacia el lugar del cual vino.
Por un momento, se paró allí mirando al lado izquierdo de la pantalla antes de que una ventana de dialogo apareciera debajo de el diciendo nada más que “…”. Después de eso, volvió a dar la vuelta, solo esta vez saliendo de la pantalla.
La escena se desvaneció para ser reemplazada por Silver parado en el lugar donde lo conoces por primera vez oficialmente, justo afuera del laboratorio del Profesor Elm. Estaba claramente en una parte un poco más avanzada del juego de lo normal, mientras se podía ver al profesor y a sus asistentes saliendo del laboratorio yendo por diferentes caminos: los asistentes dejaron la ciudad, y Elm caminó hacia abajo en la ciudad, lo que me hace asumir que se fue a su casa en el pueblo. El personaje de Gold (el protagonista usual) no se veía en ninguna parte.
Después de esa corta escena, la pantalla se quedó sobre Silver. Creí que el juego se había congelado al principio, pero finalmente me di cuenta que era capaz de moverlo. Honestamente estaba algo emocionada, Silver fue –y siempre va a ser- mi rival favorito, y era interesante que pudiera jugar siendo él.
Lo movió un poco más abajo para ver si podía explorar, pero me paraba cada vez que daba un paso más lejos del frente del laboratorio. Una ventana de dialogo saltaba diciendo “No puedo irme aún…”, y me hacía retroceder un paso. Me moví hasta el lugar donde estaba parado originalmente y me moví hacia la ventana. Funcionó como una puerta, ya que me hizo entrar en el laboratorio.
Dejando de lado el equipamiento regular –estanterías con libros, computadoras, cubos de basura, todo eso- el laboratorio estaba vacío; lo que era de esperarse ya que los empleados se habían ido minutos antes. En la mesa había una sola pokébola, y al no tener un pokémon aún, me acerqué y la tomé.
Una ventana de dialogo apareció diciendo “Obtuviste un TOTODILE” pero no se reprodujo la música usual de cuando se agarra un objeto…aparentemente, robar no era tolerado ni por el juego. Después de presionar “A”, me dio la opción de nombrar al pokémon, a lo que respondí “Sí” ya que amo ponerle apodo a estas criaturas. Cuando me llevó a la pantalla para nombrar, otra ventana de dialogo apareció, interrumpiendo el proceso de nombramiento:
“¡No le pongas nombre! Solo generarás un vínculo inútil.
No lo ames, usalo.”
Era claramente la “voz” de la misma persona que habló al principio. Lo encontré extraño…
La pantalla para nombrar se desvaneció dejándome en el laboratorio vacío, y de inmediato traté de salir por la puerta del frente, pero me detuvo Silver diciendo “No saldré por ahí…”. Otra vez, fui hacia atrás y salí por la ventana que use de entrada.
Como si las cosas no fueran ya muy extrañas, cuando salí de Pueblo Primavera para comenzar mi aventura y puse un pie en la hierba alta, era casi imposible que me atacara un pokémon salvaje. Normalmente, iría por un camino distinto para evadir la hierba más tarde durante el juego, pero al principio disfrutaba de subir el nivel de mis pokémon…por lo que no ser capaz de encontrar algo con lo que pelear era un poco frustrante.
Después de varios minutos de caminar hacia delante y atrás en los recuadros de hierba, finalmente me encontré un pokémon. Un sentret, nada fuera de lo ordinario, pero cuando iba a enviar a mi Totodile y elegir el único movimiento útil que tenía en ese momento –Arañazo-, el pokémon huyó. Estaba bastante confundida, los pokémon salvajes nunca huían…al menos no ese pokémon. Después de unos cuantos intentos más, todos los encuentros terminaron igual, por lo que decepcionada continué hasta Ciudad Cerezo.
Justo antes de entrar al a ciudad, reconocí ese área antes de la ciudad como el lugar donde Silver caminaba al principio del juego. Al entrar en la ciudad, me encontré con Gold, quien sin decir nada me desafió a una batalla. Su pokémon, Cyndaquil, ya era de un nivel un poco más alto que el mío (Todavía estaba atrapado en el nivel 5, mientras el ya estaba en nivel 7) e incluso cuando tenía la ventaja de tipo, el me venció. Antes de desmayarme, el sprite de Cyndaquil se cambió por el de Gold…se veía decepcionado.
Después de salir del centro Pokémon de Ciudad Cerezo –No lo había usado antes, pero al parecer era mi única opción-, caminé hacia el lugar donde Gold me había desafiado solo para darme cuenta que no podía volver a luchar con él a estas alturas.
El juego se estaba poniendo un poco molesto ahora: no tenía dinero, ni pokégear, ni pokédex, y era incapaz de luchar con pokémon salvajes. Afortunadamente, una vez entré en la ruta 30, había otros entrenadores con los cuales podía luchar y fácilmente vencer…aunque ninguno de ellos parecía querer hablar conmigo luego de que ganara.
Para entonces, había entrado a Ciudad Malva, pero el nivel de mi pokémon era aún muy bajo como para vencer al líder. Pero con el dinero que gané de los entrenadores con los que luché antes, pude al menos comprar algunas pociones, así que sentí que estaba listo. Los entrenadores del gimnasio eran lo suficiente débiles como para que solo me viera obligado a usar dos de las pociones que compré, y pude subir de nivel una vez. Aún así, cuando enfrenté al líder de gimnasio, probó ser demasiado para mí y perdí. Después de ganar, el hizo lo mismo que Gold…y se veía decepcionado, tal como él.
Cuando la batalla terminó, no me desmayé, sino que tuve que aguantar un sermón sobre tratar a los pokémon correctamente, de parte del líder. Una vez terminó de hablar, recibí una opción de una sola palabra: “¿Robar?”
Elegí la única opción que me daban, “Sí”.
Silver dio un paso atrás y se lanzó contra el líder, mandándolo varios cuadros hacia atrás. Otro dialogo apareció informándome que había robado la medalla del gimnasio, la MT 31, y 500 $.
Luego de eso, me desmayé.
Y así continuó el juego, siendo yo posible de vencer a los entrenadores débiles que encontraba en las rutas y en los gimnasios, pero siempre perdía contra los lideres y me veía obligado a robar sus medallas. La opción de “robar” también funcionaba en gente que normalmente te daría un objeto en el juego, y así fue como obtuve objetos clave como el Buscaobjetos, la bicicleta, el rociador de agua, MO’s y muchos más…de otra manera no me los daban.
Cualquiera con quien hablaba se negaba a devolverme la charla, saludándome solo con un escueto “…” o dándome sermones sobre como tratar correctamente a los pokémon…y también la Enfermera Joy comenzó a tratarme así. Para cuando había llegado a Ciudad Trigal, cada vez que me desmayaba, la enfermera me regañaba.
Los pokémon salvajes seguían evitándome, y si quería que mi equipo mejorara debía de esperar que las pokébolas que usara atraparan al pokémon al principio. Lo que hacía más extrañas las batallas con pokémon salvajes era que incluso cuando hacía que los pokémon se quedaran en la batalla con Mal de ojo, el pokémon se desmayaba. Literalmente. Después de usar Mal de Ojo –si podía atacar primero, ya que el pokémon enemigo a veces tenía más velocidad que el mío-, antes de que pudiera elegir otro movimiento, el pokémon salvaje se desmayaría solo.
La ventana de dialogo decía “ ¡El –Inserte nombre de pokémon- se forzó a si mismo a desmayarse!” y la batalla terminaba.
La única cosa que parecía seguir normal al menos para mí eran las batallas con el equipo Rocket. Siempre ganaba contra ellos y siempre me trataban como un niño entrometido que se metía en su camino.
El resto del juego hasta cierto punto no es muy importante. Dejando de lado ganar y robar, todo era más o menos normal. Mientras mis pokémon maduraban lentamente debido a perder frecuentemente, sí pudieron comenzar a quererme ya que los llevaba a cortarse el cabello y esas otras pequeñas cosas que hacían más grande el lazo de amistad. La última vez que me fijé, la persona que medía la felicidad del pokémon –uno de los únicos personajes que me hablaban normalmente- dijo “Esta bastante feliz”.
Creo que deben pensar que esto no es perturbador en lo más mínimo, y que debería aceptar que el hack era simplemente un juego hecho para mostrar el lado de Silver en la historia…bueno, lo acepté y lo era, pero la historia no terminó aún.
Una vez que finalmente llegué a Kanto –continuando gracias al proceso de ganar, perder y robar-, me aventuré en Ciudad Verde. En el momento que puse un pie en la ciudad, la música se cortó. Al principio pensé que era simplemente un glitch en la programación, y que de ahora en adelante iba a tener que aguantar un juego sin sonido. Pero quedándome parado un rato allí, se pudo escuchar un débil sonido que se desvaneció.
Ahora estaba seguro que la música se había arruinado, como si tratara de reproducirse, pero no podía. Pero cuando di un paso atrás hacia la ruta de la que vine, la música volvió perfectamente…era solo la Ciudad Verde la que estaba silenciosa.
Ahora estaba curioso, por lo que volví a la ciudad silenciosa y comencé a explorar. No había una persona a la vista…nadie en el exterior, nadie en las casas, ni siquiera había gente en el pokémercado y el centro Pokémon. La ciudad estaba enteramente vacía…solo el silencio y el ocasional sonido suave que todavía no podía identificar.
Cuando caminaba hacía el gimnasio, el sonido se hizo más alto. Supuse que el ruido venía de adentro, por lo que me adentré en el gimnasio. Allí adentro tampoco había nadie, pero eso era de esperarse, el gimnasio estaba vacío incluso en el juego original.
El ruido no se escuchaba aquí, pero todavía estaba mortalmente silencioso.
Camine hacia donde el líder de gimnasio acostumbraba a estar, y pasé de ese punto para chocar contra la pared de ladrillo –Hago eso a veces, me gusta el sonido- y entonces fui transportado a otra habitación…La pared escondía unas escaleras.
El lugar estaba también en silencio mortal…pero el sonido comenzó a sonar de nuevo. Era mucho más alto esta vez, y pude identificar un montón de sonidos agudísimos al azar…que juntos, sonaban como gritos.
Ahora ya deberían imaginar que mi corazón estaba latiendo muy fuerte…no soporto los gritos –o cosas que suenen como gritos- a causa de una desafortunada experiencia con una muy real casa encantada a la que fui cuando tenía tres años…pero estoy divagando.
A pesar de que mis manos temblaban y mi corazón latía insoportablemente, exploré la habitación, que estaba teñida de un rojo apagado como en Pokémon Rojo. La habitación seguía un patrón zigzagueante y los gritos sonaban al azar, algunos cortos, otros largos y exagerados…sonaba como si estuvieran torturando a alguien.
Mientras continuaba por los pasillos zigzagueantes, me encontré con varias imágenes perturbadoras: sprites de NPC’s sin cabeza, o cabezas sin cuerpos. Siempre que trataba de examinar los cuerpos, Silver decía “No mires…”
Los cuerpos y cabezas se volvieron cada vez más frecuentes a medida que avanzaba, obstruyendo el camino y dejándome poco espacio para caminar…y los gritos se hacían aún más frecuentes.
La pantalla comenzó a parpadear mientras caminaba, justo como lo hace cuando un pokémon esta envenenado…pero estaba segura de que ninguno de ellos lo estaba. Solo por si acaso abrí el menú de mi equipo para chequear. Ninguno de mis pokémon estaba envenenado, pero su salud había comenzado a disminuir. En un intento de arreglarlo, tome una súper poción de mi mochila y traté de utilizarla en Feraligatr.
Una ventana de dialogo apareció diciendo “No tendrá ningún efecto.”
Ahora estaba perturbado, sabía que nada de esto debía pasar. Sin tenerlo en cuenta, continué avanzando, esperando que cuando se desmayaran por esto, sería devuelto a un centro pokémon y las cosas volverían a la normalidad.
…Fui estupida al asumir eso…
Continué a lo largo del mórbido camino, con la pantalla parpadeando. Comencé a notar que incluso Silver caminaba más lento…No sé qué, pero algo estaba absorbiendo tanto las energías de mis pokémon como las mías.
Finalmente, Silver paró cuando la ventana de dialogo saltó para decirme que todos mis pokémon estaban desmayados…pero no decía lo que esperaba.
Decía “ESTAN TODOS MUERTOS”.
Para entonces ya estaba lista para llorar, pero no pude pararme a mi misma de intentar llegar al final de esta perturbadora experiencia…si no hacía esto ahora, simplemente me vería tentada de intentarlo nuevamente…
Finalmente, llegué a la habitación central, que estaba teñida de un profundo rojo…asumí que era para simular el hecho de que la habitación estaba llena de sangre, aunque solo había unos pocos cuerpos desparramados por ella. En el centro, había unas pocas figuras, un hombre, un pokémon inidentificable, Gold y otro pokémon que solo pude asumir que era su Typhlosion.
El Typhlosion de Gold atacó al pokémon del hombre, pero fue abatido rápidamente, haciéndose el sprite primero rojo, luego gris, y luego desapareciendo…el pokémon del hombre lo había matado.
El sprite de Silver dio un paso solo y el hombre finalmente notó su presencia.
GIOVANNI: Ah, hijo, ya llegaste. Viniste a ver la defunción de tu rival, ¿no?
Esto causo que Gold se diera vuelta para mirarte. Lo único que decía era “…”
Silver continuó moviéndose solo: Se acercó al hombre y lo golpeó, lanzándolo hacia atrás…lo cual obviamente enfureció a Giovanni.
GIOVANNI: ¿Vas a ayudarlo?
¡Te has hecho tan débil como los demás!
Si te parece que vale la pena salvarlo…
…¡quizás debería mostrarte que no tiene sentido vincularse!
¡MEWTWO, hazte cargo de él!
Mewtwo obedeció las órdenes de su creador y se acercó a Gold. Todavía no estoy muy seguro de lo que hizo en realidad, pero golpeó a Gold, causando que grite mucho más alto que antes, mientras su sprite perdía la cabeza y se desvanecía de rojo a gris.
GIOVANNI: Te dije hace mucho tiempo, Silver, que la vida se trata de manipular o ser manipulado.
Los pokémon no son más que herramientas.
Las personas no son más que herramientas.
Después de que cumplen su cometido, no sirven para nada…

MEWTWO.
¡Mátalo!
El Mewtwo no obedeció esta vez; las palabras de Giovanni debieron haberlo enfurecido. Se volteó hacía el y realmente habló.
MEWTWO: …Tú ya no eres útil…
Golpeó a Giovanni tal como hizo con Gold y Typhlosion, pero el grito que Giovanni produjo fue mucho más largo que cualquier otro que haya escuchado…Mewtwo estaba torturándolo.
Finalmente, el grito se desvaneció en la nada y el sprite de Giovanni hizo tal como el de Gold…dejando solos a Silver y a Mewtwo vivos en la habitación. Entonces Mewtwo me enfrentó, y supe…supe que no iba a durar mucho más…
MEWTWO: …Inútil…
Me golpeó, iniciando una batalla en la cual era completamente incapaz de participar. Mi sprite estaba en el lugar del pokémon, mi salud había disminuido a la mitad, pero sabía que no importaba de todas maneras. Estaba perdido. Elegí correr, pero no pude…elegí atacar, pero no había ningún movimiento que usar…Lo único que podía hacer era pararme allí mientras Mewtwo usaba Psíquico en la imagen indefensa de Silver.
Incluso con el sonido bajo, el grito que vino de Silver era perturbadoramente alto, mucho más alto que cualquiera de los anteriores. Incluso mientras la pantalla de batalla se desvanecía, el grito persistió hasta que el sprite de Silver se convirtió en rojo y luego en gris – lo qué ahora asumo que simboliza lo frío de la muerte…-…Silver, junto con Gold y todos los que fueron lo suficientemente desafortunados como para merodear por ese lugar de Ciudad Verde, estaban muertos.
La pantalla se desvaneció volviéndose negra, todo excepto el sprite de Mewtwo, que seguía en el centro de la pantalla. Mi mente paranoica inmediatamente me hizo pensar que en cualquier momento se iba a voltear a matarme de alguna manera, pero la palabra “FIN” apareció justo debajo de él, y la pantalla finalmente se volvió negra, y me devolvió a la secuencia del inicio del juego.
Todavía no estoy segura de por que hicieron este juego, porque alguien simplemente lo metió en una caja para vender y porqué resultó que yo lo encontré…Pero puedo asegurarles que no pondré mis manos en otro juego encontrado al azar…o es nuevo, o no me atreveré a tocarlo.
Este juego que acabo de describir se escapó de mi posesión desde la primera vez que lo jugué…No tengo idea de donde esta, pero espero que se este pudriendo en un pantano cualquiera. Si llegas a encontrar un cartucho con una cruz roja en donde debería estar la etiqueta…no lo juegues…la experiencia de jugarlo puede cambiarte para siempre…

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